Guía de sesión

Preguntas para llevar contigo

La reflexión puede ser sencilla. Usa estas preguntas antes o después y deja de lado lo que no te resulte relevante.

Antes de la sesión

¿Qué ocupa mis pensamientos? ¿Qué me gustaría comprender mejor? ¿Qué me siento cómoda compartiendo hoy? Unas palabras bastan. Puedes guardar tus notas o usarlas para iniciar la conversación.

Después de conversar

¿Qué me llamó la atención? ¿Hay una idea que quiero cuestionar o explorar? ¿Qué me sirvió y qué no? Tu perspectiva importa; no tienes que estar de acuerdo con cada interpretación.

Elige un pequeño paso

¿Hay una pregunta que quiero retomar, una conversación pendiente o más tiempo que quiero darme? Elige algo que esté en tus manos. Una sesión de reflexión no exige actuar inmediatamente.

Vuelve cuando te sirva

Relee tus notas más adelante y observa si tu perspectiva ha cambiado. Si quieres otra conversación, solicita una sesión e indica qué te gustaría explorar. Comparte solo lo que te sientas cómoda enviando por el formulario.